Publicidad

Julio Molina unos de los pocos participantes que han corrido todas las ediciones de la Maratón de Sevilla y en su haber lleva 81. Nos narra sus vivencias y sacrificios desde sus comienzos hasta nuestros días. Pocas personas han participado en lugares tan diversos o importantes como Nueva York o Boston.

¿Cuándo empezaste a correr y habías realizado deporte anteriormente?

Cuando era un adolescente, jugaba al tenis. Esporádicamente corría, a veces en verano para ir desde casa (Polígono de San Pablo)a la piscina, Club de Campo RACA (10 kms) porque no cabíamos todos en el coche de mi padre (éramos 9 hermanos y el coche un Seat 850) , pero no de forma continua. Adquirí el hábito de correr, durante el servicio militar, que lo hice en Ceuta. Como ni fumaba ni bebía, que es lo único que se podía hacer en las horas de ocio, empecé a salir a correr 3 o 4 días a la semana., a darle la vuelta al Monte Hacho. Ya allí participé en una carrera “La vuelta a Ceuta”, que por cierto, ganó un granadino que fue también el primer vencedor del maratón de Sevilla. Al regresar a casa, ya hubo una carrera popular la “Viviccitá”, que podemos considerarla la precursora del maratón de Sevilla.

La preparación de un corredor ha cambiado como el material deportivo ha cambiado lógicamente pero qué diferencias aprecias en estos últimos años.

Sin duda,  se ha producido un gran cambio en la tecnología del material. Mi primera maratón la corrí con una camiseta de algodón y unas zapatillas de “La Tortola”; el material es importante, pero más importante es “el motor”; es muy fina la línea que separa lo que realmente es una innovación útil, de lo que es puro esnobismo; en eso, es su negocio, las marcas y el marketing, y mas en estos tiempos de burbuja de carreras, influyen poderosamente; por mucho avance que se realice en el material, el sacrificio , el esfuerzo, la perseverancia es imprescindible.

El paso a correr la Maratón fue duro y además en aquellos tiempos donde os consideraban unos locos en zapatillas.

Como el primer maratón fue en 1985, realmente, fue tirarse a la piscina casi directamente. Entonces no había internet ni posibilidad de buscar consejos de “gurús” ni entrenamientos en ningún sitio; era ir a la aventura , sin ser muy consciente de si lo que hacías estaba bien o no. Un poco después, surgió la revista “Corricolari”, que ya si se convirtió como en una guía de los corredores populares, carentes de otras referencias.Y, sí, tienes razón, éramos pocos y un poco locos…Y, sobre todo, la gente se extrañaba al verte correr por la calle, y algunos, incluso, te gritaban, en plan broma, eso de “un pico y una pala”….o…” ¿Dónde vas, Mariano Haro?”…jajaja.. A mí me daba mucha vergüenza, cuando me lo decían.

¿Cómo fueron las primeras maratones de Sevilla y qué recuerdos te vienen?

Muy familiares; apenas corrían mas de 1000 personas y casi la totalidad de Sevilla y provincia. El guardarropa y las instalaciones de la salida estaban en el Prado de San Sebastián, y la meta, en la Plaza de España , tenía un encanto especial; tumbarte, tras atravesar la línea de meta, y refrescarte con el agua pulverizada de la fuente que salpicaba por el viento era un verdadero placer. Me acuerdo de personajes célebres, como la mujer del búcaro, sentada en su silla de enea en la Avda. Ramón y Cajal, el Biri Mohamed, llevando en su cabeza su canasto con flores, o el paso de los corredores por las calles adyacentes a la Alameda de Hércules, cuando aun estaba lleno de “casas de citas” y “las meretrices” nos gritaban desde los balcones. Unos de Coria del Río, corriendo dentro de unas ruedas, incluso, los primeros años, un señor que corría llevando a su caballo. Me acuerdo de mis padres, ya fallecidos hace años, que año tras año, bajaban de casa a verme, en Avda. Kansas City. Aun sigo lanzando un beso al cielo, cada año cuando paso por allí. Y también me acuerdo de mis amigos del club Amigos del Parque de María Luisa , presentes desde las primeras ediciones.

Tras correr la Maratón de Sevilla cuál fue la siguiente ciudad que visitaste para recorrer los 42 km.

Mi primer maratón fuera de Sevilla, fue en Madrid, en 1988. Y el primero fuera de España, en Londres, en 1991, fue una verdadera experiencia; fuimos con sudaderas y mochilas que nos regaló la Expo 92, haciendo patria.

Has corrido 81 una maratones cuales han sido las más significativas y las más recomendables para disfrutar ¿Hay mucha diferencia en correr fuera de nuestras fronteras?

Participar en un maratón es un pretexto magnífico para viajar a otros países. En el extranjero, he participado tanto en maratones multitudinarios como los de Nueva York (en 5 ocasiones), Boston (en tres ocasiones) Berlín (en dos)  Chicago, Ámsterdam.., como de menos participación , como Dresde, Múnich, Lausana  Venecia o Florencia. Siempre que sales, quieras o no , comparas con los de aquí, y en atención al corredor y calidad/precio no hay nada que envidiar. Eso si, hay eventos, cuyo nivel organizativo  es increíble, pero se justifica por la experiencia que tienen. El top en este sentido, es el de Boston que lleva 121 ediciones y es el más selectivo (solo admite inscripción por marcas). Correr en Boston, es el “doctorado” en maratón; allí todo rezuma historia, tradición y clasicismo. En los maratones en Estados Unidos, lo que si es evidente en un porcentaje mucho mayor de mujeres que en Europa o España ( casi rozando la paridad, en alguna prueba, algo muy lejos aquí en estos momentos). Si tengo que recomendar uno, pues el mas  recurrente , el de Nueva York; es carísimo, pésimo (olvídate de ello) para hacer marcas, muy incómodo por la hora a la que te tienes que levantar para ir a la salida, por las horas de espera que pasas allí, a plena intemperie, muerto de frío, pero…si a pesar de todo, cada año corren 50.000 personas, que se sienten muy afortunados de poder hacerlo, por algo será; aunque quedes el último, te sientes como si hubieras ganado una medalla olímpica.

Te has involucrados en proyectos de correr en África e incluso participaste con la Fundación del ex sevillista Frédéric Kanouté ¿El deporte qué aporta a estos países desde la participación de los deportista aficionados no profesionales?

He corrido los dos años pasados, y este año volveré por tercera vez, un maratón en Awassa, Etiopía. De allí, vuelves en estado de shock, totalmente impresionado y haciéndote muchas preguntas fundamentales, como si los occidentales  tenemos derecho a quejarnos, por cosas nimias,  sin importancia. En Etiopia, corren millones de jóvenes, no por “moda” o “salud” o “perder kilos”; corren porque el atletismo  es su única esperanza de tener un futuro, fuera de la miseria. Y esa masa de chavales, no tienen nada, corren descalzos, o en chanclas, o con zapatillas llenas de agujeros. Sin entrenadores, ni masajistas ni nada, solo “sobreviven” los mas fuertes, los que pueden acceder a un escalón superior, sin lesionarse, tendrán alguna esperanza de cumplir su sueño. A través de una Ong llevamos zapatillas nuevas o seminuevas y ropa  técnica para este tipo de atletas, nuestra ayuda es una gota en un océano. La cara de agradecimiento, la sonrisa que te ponen cuando les das algo que para ellos es un instrumento de trabajo, no está pagado con nada y no puedes evitar emocionarte.  Pero, al final, entiendes, que ellos te están dando mucho más de lo que están recibiendo de tí; comprendes que hay gente que no tiene nada, y cada día afronta la aventura de sobrevivir, y , sin embargo, son felices en su miserable existencia ; te empiezas a plantear qué es lo esencial y qué lo accesorio, y , si , tal vez, no seamos nosotros los equivocados y los que necesitamos ayuda, en vez de ellos; nosotros podemos ofrecerles bienes materiales y ellos nos dan lecciones de vida.

Ha cambiado mucho la mentalidad del corredor al nuevo runner y la organización de las maratones desde que empezaste. 

Antes no había redes sociales; cuando corrías y volvías, es cuando le decías a tus amigos, qué marcas habías hecho, alguno incluso “se marcaban un rollo”..jajajaj..Ahora, con internet, tus amigos lo saben antes que tú. Antes no había el “postureo” que hay ahora, tanto subir los entrenamientos a redes sociales…No estoy diciendo que esto sea malo, pero todo, en su justa medida.

Las organizaciones ahora son mucho más profesionales. Son empresas que tratan de obtener el máximo beneficio, para eso arriesgan su capital y su trabajo, pero, deberían también cuidar “el negocio”, y no matar a “la gallina de los huevos de oro”. Que sus clientes, los corredores, queden satisfechos, es lo que provocará el equilibrio y la sostenibilidad a largo plazo. Evidentemente, a mi me gustaría que fueran las instituciones públicas, los ayuntamientos, los que fueran los actores principales en el fomento del deporte popular, y organizaran la mayor parte del calendario de carreras,  pero, por falta de recursos, o de voluntad política, es obvio que no es posible.

Eres miembro del Club Gerena y actualmente eres presidente del Club Amigos del Parque de María Luisa ¿Qué aportan estas asociaciones al deporte base y qué deben de mejor para que las entidades le sigan apoyando? 

Amigos del Parque de María Luisa es mi club; empezamos hace 30 años, los que no veíamos casi a diario, dando vueltas allí; decidimos organizarnos, nos hacía ilusión llevar la misma camiseta, tener una identidad, en las carreras. Somos actualmente 140 socios y hay un numeroso grupo de socios que ya ni siquiera corren, pero, han sido socios desde muchos años atrás, y por eso, lo consideran como su familia. Realizamos  otras actividades, lúdicas, culturales, senderismo, para que , incluso los que ya no corren, se sientan integrados. Más que la competitividad y el excesivo tecnicismo, lo que nos une es el amor por el deporte, y la amistad, lo que no significa que estemos exentos de “piques”, que es la salsa del deporte. Fui socio fundador, pero nunca había pertenecido a la directiva; hace dos años, me propusieron asumir la presidencia, y acepté, considerando que tenía esa deuda personal con el club y que, esta vez,  me tocaba trabajar, junto con mi equipo, para los socios.

Vivo en Gerena, pueblo que me ha acogido como si fuera de aquí de toda la vida,  desde hace 10 años, y también se creó otro club, de menor número, de los corredores locales. Pero la filosofía es distinta, el club de Gerena es mucho más competitivo , gente mucho mas joven , vamos…que soy de los mejores de Amigos del Parque y de los peores del club de Gerena; aunque en el fondo, es lo mismo, amistad y deporte compartido.

Por último cómo te ves para un futuro y cuál es la siguiente carrera. Algunos han escuchado decirte que te retirarás cuando llegues a las 100 maratones.

Para mi correr es una necesidad vital, como comer, dormir o respirar. No pienso  parar nunca, mientras mi salud me lo permita. Mi sueño ahora es poder emular a Ed Whitlock, ese canadiense que con 86 años aun baja de cuatro horas y tiene un montón de records mundiales de su edad. Ojo, no quiero, ni puedo claro, batir sus records, sino correr con su edad.

Hay gente, que entrena sin competir en pruebas; yo necesito competir , para mantenerme entrenando todo el año ; creo que si no me inscribiera en maratones, al final, me iría dejando y dejaría de entrenar y esforzarme. Por esa razón, me puse el reto de los 100 maratones, para “mantenerme entretenido”, muchos años. Pero, en efecto, ya se le va viendo el final; es  mas, le he puesto fecha: en Febrero de 2020, para lo que tengo que hacer 7 maratones este año y 6 los dos años siguientes. De momento, tengo planificada la primavera del 2017, dónde correré los maratones de Sevilla, Barcelona, Vitoria y, de nuevo, Awassa , en Etiopía; el otoño, ya veremos.

Cuando llegue a los 100, pues seguro que  me “inventaré” otra historia, para seguir corriendo.

PUBLICIDAD:bannermuchodeporte11

Publicidad: